Muchas empresas llegan al mismo punto: quieren más visibilidad, más visitas y más contactos, así que piensan en SEO o en anuncios. La lógica parece buena. El problema es que muchas veces se intenta llevar tráfico a una web que todavía no está preparada para convertirlo en negocio.
Y cuando eso pasa, el resultado no suele ser que “el SEO no funciona” o que “los anuncios salen caros”. El resultado real es que se está empujando una web con una base floja.
Antes de invertir en captación, yo revisaría al menos estas cinco cosas.
1. Que la propuesta de valor se entienda rápido
Si alguien entra en tu web y tarda demasiado en entender qué haces, para quién es y por qué debería escribirte, ya vas tarde.
La home y las páginas de servicio no tienen que impresionar por diseño. Tienen que dejar claro el problema que resuelves. Una web corporativa puede verse limpia y profesional y, aun así, fallar justo en eso.
Una buena prueba es muy simple: si un cliente potencial aterriza en la web y en diez segundos no sabe qué servicio ofreces o qué ti